Vivir en Fe (FVC2017)

Esta charla pretende ayudarnos a entender QUÉ es la fe, PARA QUÉ la necesitamos y CÓMO crecer en ella.

IMPORTANCIA DE LA FE

La fe es la llave para entrar en posesión de todo aquello que Dios ha prometido a los que creen y confían en Él.

Pero, además, una fe madura es también parte importantísima de nuestra respuesta al primer mandamiento de amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma y con todas las fuerzas.

SIGNIFICADO DE LA FE

Para vivir en fe necesitamos saber qué es la fe en realidad. Podemos hablar de tres clases -o niveles- de fe: (1) La fe doctrinal, (2) la fe que confía y (3) la fe que actúa, o fe expectante.

1. Fe Doctrinal

Es el primer nivel que, básicamente, consiste en CREER en Dios, en las verdades reveladas, en la doctrina cristiana y en la enseñanza de la Iglesia.

Sin embargo, de poco nos serviría ser incluso teólogos si sólo nos quedáramos en el campo del conocimiento, o en una mera aceptación intelectual del Credo. Hoy más que nunca esta Fe Doctrinal es esencial para nosotros los cristianos, pero no es suficiente (Santiago 2:19).

2. Fe que Confía

Es tener la certeza de que Dios es bueno, que Él ama a su pueblo y que siempre cuida de nosotros. Esta fe no sólo acepta las verdades del Credo, sino que también confía y entrega su vida en manos de Dios.

3. Fe Expectante

La fe expectante confía en manos del Señor y ESPERA que Él actúe en situaciones específicas. Es activa y dinámica. Ante la ausencia de una fe expectante, los cristianos caemos en el error de aceptar muchas situaciones adversas como voluntad de Dios, cuando en realidad Dios deseaba cambiarlas (Santiago 2:19-20).

Una definición corta de todo esto puede ser la siguiente: “Tener Fe es actuar esperando confiadamente, conforme a lo que creemos o en quien creemos”. Dicho de otro modo: “Tener Fe es tirarse al ruedo”.

4. Fe: Actitud y Respuesta frente a emoción Interna

La fe es una RESPUESTA activa y externa, no una emoción interna. La fe es una manera de pensar, de hablar y de actuar, que puede ir acompañada o no de un elemento emocional. Para recordar: “Yo no tengo fe porque siento fe, sino porque actúo con fe” (Hebreos 11).

Sin embargo, la fe no es sólo un conjunto de acciones, es también una ACTITUD que debe caracterizar toda la vida cristiana (Lucas 12:27-31).

EN QUÉ SE BASA NUESTRA FE

Nuestra fe se basa en la fidelidad de Dios (Éxodo 34:6-7). Nuestra esperanza y nuestra confianza están fundamentadas en lo que Él es: Fiel y Verdadero. Por eso se equivocan quienes ven la fe como un salto al vacío.

CÓMO CRECER EN FE

La fe es algo que puede crecer y progresar (2 Tesalonicenses 1:3). Pero es Dios mismo quien la inicia y la hace crecer en nosotros (Hebreos 12:2). Nosotros no podemos construir nuestra propia fe, pero tampoco Dios puede construirla sin nuestra cooperación.

A. Obstáculos para la Fe

1. El temor a fracasar que surge de nuestra propia inseguridad personal. Para enfrentar estos temores debemos aprender a descansar en el Señor.

2. Los sentimientos: Si asociamos la fe con un sentimiento, vamos a estar siempre preocupados acerca de si “siento fe” o no, y esto impide el libre ejercicio de la fe expectante.

3. Satanás y la oposición de los espíritus malignos (Efesios 6:11-12). “Fe es la capacidad de vencer sobre la duda”.

B. Recomendaciones Prácticas para Crecer en Fe

1. Lecturas: Podemos colaborar con Dios en el crecimiento de nuestra fe leyendo libros y otros escritos que comuniquen una visión cristiana basada en la fe, o que den testimonio de vidas llenas de fe expectante: El libro más importante que podemos leer para crecer en fe es la Biblia: la Palabra de Dios (Romanos 10:17). Son de especial valor los libros y otros escritos que testimonian la acción de Dios en las vidas de hombres y mujeres llenos de fe.

2. Oración personal: Los cristianos crecen fuertes en la fe si son fieles a su oración personal. Recordemos siempre que somos hijos e hijas de Dios y que Él se deleita en conceder lo que buenamente necesitamos. En Mateo 7:7-8 dice el Señor: “Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.”

3. Orar pidiendo fe: Otra forma de crecer en fe, y por cierto la más directa, es pedir a Dios que aumente tu fe (Marcos 9:21-24).

4. Un ambiente de fe: Un cristiano aprende a ejercitar su fe, si se relaciona y convive estrechamente con gente de fe. Un grupo cristiano ayuda enormemente a desarrollar nuestra fe expectante.

5. Tirarse al ruedo: Es decir, poner en práctica nuestra fe expectante. Los cristianos debemos estar deseosos de ejercitar nuestra fe, de tal manera que veamos los obstáculos y dificultades a nuestro paso como grandes OPORTUNIDADES de aprender a ejercitarla más efectivamente.

6. Mirar hacia atrás: El mirar hacia atrás para comparar situaciones, ayuda a medir cuanto hemos mejorado o empeorado. Pero si descubrimos que hay mejoría, esto nos dará fuerza y entusiasmo para seguir adelante. Por ejemplo, mira tu propia vida hacia atrás. ¿Verdad que ahora tienes más confianza en Dios que antes? ¿Verdad que ahora pides a Dios por cosas que antes ni se te ocurría hacerlo? ¿Has recibido respuesta a algunas de -o todas- las peticiones que le has hecho a Dios?

(Reunión: 1 de junio de 2017)


CITAS BÍBLICAS USADAS EN LA CHARLA

Efesios 3:16-17; Efesios 2:8; Santiago 1:5-8; Efesios 6:12; Hebreos 12:2; Gálatas 3:16; Santiago 2:19-20; 2 Tesalonicenses 1:3; Hebreos 11 (leer todo el capítulo)

Fuente: La Palabra de Dios (Ann Arbor, Michigan)