3. ¿Por qué existe el sufrimiento?

¿HAY BUENAS NOTICIAS PARA NOSOTROS?

Si de verdad Dios nos ama, ¿por qué permite que haya tanto sufrimiento y tantas malas noticias a nuestro alrededor? Él nos ha creado con la libertad de elegir nuestro camino en la vida y cuando decidimos darle la espalda al Creador, estamos frustrando su proyecto de amor en nosotros. En esto consiste el pecado del hombre, y es por eso que todos experimentamos hoy los efectos de esa mala decisión. La Biblia nos enseña que el sufrimiento no formaba parte del propósito de Dios para el hombre; es decir, que en ningún caso podemos culpar a Dios de aquello que es consecuencia de nuestros malos deseos y decisiones (Santiago 1:13-15).

.

.

Podemos cometer el error de pensar que Dios es el culpable del sufrimiento al creer que Él es quien gobierna en nuestro mundo, sin caer en la cuenta de nuestra propia responsabilidad al echarle fuera de nuestra vida y de nuestra sociedad. La Biblia dice claramente que el mundo entero está bajo el poder del Maligno (1 Juan 5:19). Esto explica muchas cosas, ya que este mundo refleja demasiadas veces la acción del “que se llama Diablo y Satanás, y que engaña a toda la tierra” (Apocalipsis 12:9). Sin embargo, también es cierto que nada sucede sin que Dios lo permita y en todo interviene para nuestro propio bien (Romanos 8:28).

¿Cómo surgió el mal?

En los dos primeros capítulos del libro del Génesis observamos que no había sufrimiento en el mundo antes de que la humanidad se rebelara contra Dios. Si el sufrimiento es la consecuencia directa o indirecta del pecado, ¿por qué permitió Dios que el pecado entrara en el mundo? Lo permitió porque nos ama y deseaba darnos libre albedrío, ya que el amor deja de ser auténtico cuando es forzado y no hay libre elección.

La Biblia nos dice que detrás del mal que hay en el mundo, está el Diablo. Se trata de un ángel caído de los cielos (Isaías 14:12), que no se mantuvo en la verdad (Juan 8:44) y que hizo de su rebelión contra Dios su propia bandera. No es solo una fuerza sino un ser personal y espiritual que consiguió engañar a Adán y Eva para que desobedecieran a Dios. De esta manera entró el pecado en el mundo, acarreando sufrimiento y muerte (Génesis 3:1-13 y Romanos 6:23).

Mensaje de esperanza35

El sufrimiento nunca es bueno en sí mismo, pero Dios puede usarlo para nuestro bien. En la Biblia vemos ejemplos de este tipo en la vida de José (Génesis 37-50) y de Job; las bendiciones de Dios sobrepasan ampliamente el sufrimiento en sí. Podemos vivir con paz y esperanza en medio del dolor y las dificultades, porque Dios es un Dios que sufre con nosotros. Esto lo podemos ver en toda la Biblia, pero de manera especial lo contemplamos en la cruz al descubrir a Aquel que sufre con nosotros y que murió por nosotros.