2. ¿Quién es Dios?

¿HAY BUENAS NOTICIAS PARA NOSOTROS?

Dios se ha revelado como el Único y por eso no hay otro fuera de Él (Deuteronomio 6:4 e Isaías 45:22). A Moisés le reveló su Nombre misterioso: “Yo soy el que soy (YHWH)” (Éxodo 3:14). Esto significa que siempre ha existido y nunca dejará de existir (Salmo 90:2), porque Él es “el que es”, sin origen y sin fin. Jesús nos dijo que también Él lleva este mismo Nombre divino, “Yo soy” (Juan 8:28).

El misterio más importante de Dios es la Santísima Trinidad, un solo Dios que se ha revelado a sí mismo como Padre, Hijo y Espíritu Santo. Son tres Personas y un solo Dios con el mismo y único obrar divino. A Dios le importa nuestra vida y nos ama de manera completa y gratuita, precisamente porque “es amor” (1 Juan 4:8.16).

Si la Creación es prueba del amor de Dios, la culminación de este amor lo encontramos en Jesucristo, que ha sido enviado al mundo por nuestro propio bien y para nuestra salvación (Juan 3:16-17). La grandeza de Dios radica en el hecho de que siendo Dios, se hizo hombre (Juan 1:1-14; Colosenses 1:15-17); y siendo rico, se hizo pobre por nosotros “para enriquecernos” (2 Corintios 8:9). Por tanto, solo existe un Nombre que está sobre todo nombre: Jesús (Filipenses 2:6-11), el Emmanuel, Dios con nosotros (Isaías 7:14).

Amigos de Dios

La Biblia indica que todos podemos llegar a ser amigos de Dios y tener una relación con Él. Se trata de la relación con el Dios que nos creó, la más importante de todas y de la que todos tenemos necesidad. Aristóteles Onassis, uno de los hombres más ricos del mundo, dijo al final de su vida que “tener millones no añade nada a lo que un hombre necesita en la vida”. Solo a través de una relación con nuestro Creador encontramos el verdadero sentido y significado de nuestra vida.

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Abrahán fue llamado amigo de Dios (Santiago 2:23) y Jesús llamó “amigos” a sus seguidores (Lucas 12:4 y Juan 15:14-15). Ser amigo de Dios aporta seguridad y estabilidad, convirtiéndose en lo más valioso que podemos llegar a tener. Pero, ¿cómo podemos empezar esta relación de amistad? Dios es quien toma la iniciativa y nos da la oportunidad de acoger su invitación (Apocalipsis 3:20) para acercarnos a Él mediante la oración. Se interesa por cada uno de nosotros y siempre está cerca de todos los que lo invocan con corazón sincero (Salmo 145:18).

La oración nos permite comunicarnos con Él y tener un diálogo a través del cual puedo conocerle más y mejor cada día. Una buena amistad está basada en saber hablar y saber escuchar; por eso, nosotros tenemos que aprender a escuchar a Dios cuando nos habla hoy a través de la Biblia (2 Timoteo 3:16) y la enseñanza de la Iglesia (Hechos 2:42).

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