Teosofía

Teosofía

El movimiento teosófico moderno impulsado por la rusa Helena Petrovna Blavatsky (1831-1891), se concreta en la fundación de la Sociedad Teosófica en 1875 en Nueva York. Blavatsky fue espiritista y médium, y su doctrina es una mezcla de espiritismo, ocultismo, principios gnósticos y espiritualidad oriental. Las creencias principales de la Sociedad Teosófica incluyen la reencarnación, la comunicación con maestros desencarnados, el yoga y la astrología. Puede considerarse como una de las precursoras del movimiento actual de la Nueva Era.

Constituye un movimiento ecléctico occidental que funde religiones como el cristianismo, el budismo y el hinduismo, y está directamente relacionado con los movimientos esotéricos espiritistas de finales del siglo XVIII como gnósticos y rosacruces. La influencia de la teosofía es claramente visible en buena parte de los movimientos englobados de nuestra época.

Alice Bailey (1880-1949), que también formó parte de la Sociedad Teosófica, es una pieza importante en el desarrollo de esta cosmovisión actual del mundo que encamina sus esfuerzos hacia una Nueva Era. En 1922 fundó una empresa editorial llamada Lucifer Publishing Company, que más adelante pasó a denominarse Lucis Publishing Company, como parte de la organización Lucis Trust que tiene status consultivo ante el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC) y reconocimiento del Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas como una Organización No Gubernamental (ONG).

La “Gran Invocación” es un mantra o rezo que Alice Bailey afirmó haber recibido de un supuesto maestro tibetano, Djwhal Khul, para ser entregado a la humanidad y así acelerar el desarrollo evolutivo humano. Fue publicado en abril de 1945 y desde entonces ha sido traducido a decenas de idiomas. En esta oración podemos encontrar palabras tales como “amor, luz, Dios, Cristo”, aunque su propósito y significado nada tengan que ver con la Revelación cristiana.

Es muy significativo también leer en su propia página web la trascendencia y el lugar que ocupa Lucifer en la teosofía y, consecuentemente, en una gran parte del movimiento de la Nueva Era de los siglos XX y XXI (haz clic en la imagen).

Hoy existen numerosas iniciativas y organizaciones que han acogido la herencia teosófica y que emplean todos sus esfuerzos en pos de una Nueva Era. Afirman perseguir la paz y la fraternidad universal por medio de un nuevo orden mundial, que se conseguirá cuando se implante una sola religión mundial en un intento de sincretismo y fusión universal por el bien de toda la humanidad.

Muchos estudiosos de este inquietante fenómeno consideran que la Nueva Era actual persigue el objetivo de preparar al mundo para la manifestación del que llaman el “Instructor del Mundo” o “Maitreya”, alguien que supuestamente guiará a la humanidad a un mundo mejor. Lo presentan como el esperado de todas las religiones: el Cristo de los cristianos, el Mesías de los judíos, el Krishna de los hindúes, el Maitreya Buddha de los budistas y el Imán Mahdi o el Mesías de los musulmanes. Un ejemplo de esto lo encontramos en una organización que se denomina Share International y en cuya página web podemos encontrar sus pretensiones en cuanto a Maitreya se refiere (aquí), y la herencia teosófica que marca su ideario (aquí).