¿La Biblia es Palabra divina?

Fueron muchos los escritores bíblicos que expresaron claramente que Dios les había movido e inspirado a escribir lo que escribieron.

El rey David afirmó: “El Espíritu del Señor ha hablado por mí, su palabra ha llenado mi lengua” (2 Samuel 23:2). El profeta Isaías dijo: “Así dice el Señor, Dios del universo” (Isaías 22:15). El apóstol Juan escribió: “Revelación de Jesucristo, que Dios le encargó” (Apocalipsis 1:1).

Lo más sorprendente de todo es que la Palabra de Dios se hizo tan cercana para la humanidad que se hizo carne, alguien como nosotros, por medio de Jesucristo.

“En el principio existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios […]. La Palabra era la luz verdadera que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo […]. Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros.” (Juan 1:1-14)

Te invitamos a acercarte a la Biblia con toda la confianza, ya que Alguien desea hablarte hoy y siempre al corazón; sin embargo, es importante subrayar que el cristianismo no es una “religión de libro” en cuanto que lo importante no es tanto el libro cuanto la persona de Cristo. La Palabra encarnada (Juan 1:14) supera siempre a la palabra escrita, y es por esto que nos encontramos ante una fe cristocéntrica y no una religión de libro.

La Palabra de Dios, la Revelación plena, no se encuentra únicamente en la Biblia. La sola Escritura no es el fundamento de la verdad, sino que es la Iglesia de Dios la auténtica “columna y fundamento de la verdad” (1 Timoteo 3:15). A la Iglesia, que es la plenitud de Cristo por designio de Dios (Efesios 1:22-23), le ha sido encomendada la tarea de custodiar y presentar la verdad, ya que es por medio de ella que podemos conocer la sabiduría divina (Efesios 3:10).

“Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida.” (Juan 14:6)

.