Kairós, ahora es cuando

Aunque ya hemos tenido algunos encuentros más informales en el mes de septiembre, comenzamos el curso pastoral 2018-2019 con este retiro en el que deseamos acoger lo que el Señor tiene preparado para nosotros.

Con momentos de oración, reflexión, puesta en común y compartir, vivimos este día como un tiempo de gracia en el que disponer nuestros corazones para responder a la invitación que el Espíritu Santo nos hace de ser instrumentos de renovación en nuestra Diócesis.

Queremos seguir caminando y creciendo como discípulos misioneros en comunidad que viven su vocación para hacer una diferencia en el mundo, siendo testigos del amor de Dios que se ha manifestado en Cristo para el bien de todas las personas.

Las tres conversiones

Conversión a Cristo, conversión en la Iglesia y conversión para la causa del Evangelio.

Los cristianos hemos sido llamados a cambiar el mundo y conquistarlo para Cristo. Si los primeros cristianos hubieran tenido un eslogan, ese habría sido el que mejor les correspondía (cf. Hch 17,6).

Nuestro mundo necesita cristianos “a tiempo completo”, con tal grado de compromiso que muchos otros se sientan atraídos a la causa de la evangelización.

Unas palabras del papa Francisco dirigidas a los participantes en la 105 Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, el 25 de marzo de 2013:

Una Iglesia que no sale, a la corta o a la larga se enferma en la atmósfera viciada de su encierro. Es verdad también que a una Iglesia que sale le puede pasar lo que a cualquier persona que sale a la calle: tener un accidente. Ante esta alternativa, les quiero decir francamente que prefiero mil veces una Iglesia accidentada que una Iglesia enferma. La enfermedad típica de la Iglesia encerrada es la autorreferencial; mirarse a sí misma, estar encorvada sobre sí misma como aquella mujer del Evangelio. Es una especie de narcisismo que nos conduce a la mundanidad espiritual y al clericalismo sofisticado, y luego nos impide experimentar «la dulce y confortadora alegría de evangelizar».