Jesucristo basta

En estos primeros días del nuevo año 2019, gracias a un buen amigo de la diócesis de Cádiz, he conocido una de esas canciones que me han inspirado a escribir estas breves líneas.

Deseo que al recibir el regalo de un año nuevo, seamos capaces de vivir cada uno de sus días con la mirada puesta en lo que realmente es importante para nuestros corazones insaciables: el amor de Jesucristo. Cuando miras tu vida y descubres que realmente has sido amado tal y como eres, no puedes menos que acercarte a Él sin temor ni miedo.

Jesucristo es el agua viva que calma nuestra sed; más aún, el agua que al beber nunca más tendremos sed. En Navidad celebramos el misterio de su Encarnación, que significa que fue Él quien nos alcanzó con su amor y su herencia nos entregó.

Cada día nos sigue esperando y recibiendo con brazos abiertos para decirnos que nos ama y mostrarnos que en Él hay un futuro y esperanza fiel. Al iniciar un nuevo año queremos proclamar y compartir con el mundo entero que en su amor podemos y queremos confiar. Solo en Él hay descanso verdadero y además, con Cristo, tu vida se convierte en un regalo para los demás.

Onofre Sousa

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