El camino del amor

¿Sabías que desde 1945 no habían coincidido San Valentín y el Miércoles de Ceniza? A muchos de los que celebran ambos acontecimientos se les habrá planteado una encrucijada: la cena romántica, la merienda especial… y el ayuno y la abstinencia que nos pide la Iglesia para este día. ¡Menudo aprieto! ¿Qué camino coger?

San Valentín era sacerdote en Roma en el siglo III, cuando el gobernador prohibió la celebración de matrimonios entre los jóvenes.

Valentín consideró que el decreto era injusto y desafió al emperador celebrando en secreto matrimonios para jóvenes enamorados. Finalmente fue encarcelado y murió dando la vida por Cristo.

San Valentín apostó por el Amor y hoy comienza la Cuaresma. Ayer, orando sobre esto, caí en la cuenta de que es una coincidencia… dotada de sentido: un camino que culmina en la muestra de Amor más grande.

La Cuaresma es tiempo de “enamorar el corazón”, es tiempo de prepararnos para acoger profundamente a todo un Dios que se hace hombre como tú y como yo, que muere y resucita por nosotros, por tus miedos, por tus incapacidades, por tu debilidad… Es momento, como san Valentín, de desafiar al mundo apostando por el amor verdadero, por el Amor que se renueva cada día.

Hoy comienza este tiempo de enamorar el corazón, y lo empezamos siendo conscientes de nuestra debilidad y de la necesidad que tenemos de sabernos amados y abrazados en ella. Y es recibiendo de Cristo ese amor cuando nosotros adquirimos la capacidad de amar como Él ama.

Hoy el reto del amor es que cojas el camino del Amor, que optes por Cristo y, desde Él, por los hermanos. Acércate a una iglesia a que te impongan la ceniza y ábrele tu corazón a Jesús. Háblale de tus pobrezas, de tus debilidades… y, cuando te pongan la ceniza, dile que sólo Él es capaz de dar sentido a todo. Que en estos días que nos regala la Iglesia, el Señor nos dé la Gracia de enamorarnos más y más de Él.

Fuente: Dominicas Lerma