El Amor a Dios (FVC2017)

Este curso se llama FUNDAMENTOS PARA LA VIDA CRISTIANA (FVC) porque trata sobre aspectos básicos o fundamentales para la vida cristiana en general y para la vida comunitaria en particular.

El curso comienza con este tema porque el amor a Dios ocupa una posición central en la enseñanza cristiana y debe ocupar la posición central en nuestras vidas (Lucas 10:25-28). Hoy en día, muchos cristianos sabemos cual es el primero y mayor de los mandamientos, pero no lo llevamos a la práctica porque desconocemos la importancia de edificar nuestras vidas sobre esta verdad fundamental y porque nos falta entender, plena y concretamente, qué significa amar a Dios.

IMPORTANCIA DEL AMOR A DIOS

Muchas personas, incluidos muchos cristianos “comprometidos”, ignoramos la importancia del amor a Dios porque no entendemos cual es la META que debe orientar y motivar toda nuestra vida.

Metas e Ideales

Dios creó al hombre con el propósito de conocerlo, para que conociéndolo lo lleguemos a amar, y amándolo le sirvamos de corazón todos los días de nuestra vida (Deuteronomia 6:4). Cualquier meta en la vida de un cristiano debe basarse sobre este mandamiento, y debe estar subordinada a este ideal que abarca todo lo que somos y tenemos.

Los hombres fallamos en seguir este ideal de cuatro maneras distintas: porque lo sustituimos, porque lo subordinamos, por la ausencia total de un ideal, y porque creemos que es un medio y no un fin. Dios desea que el hombre viva de cara a un sólo ideal: amarlo a El con todo el corazón, con toda el alma y con todas las fuerzas. Podemos y debemos forjarnos metas en la vida, pero todas ellas deben estar orientadas, ordenadas y subordinadas al IDEAL SUPERIOR de amar a Dios sobre todas las cosas.

Dios no nos impone el que lo amemos, ni lo exige como un capricho de su parte. El nos amó primero. El es ante todo Padre, y un Padre amoroso que quiere siempre lo mejor para nosotros. El hombre no podrá jamás realizarse plenamente, ni alcanzar la felicidad, si falla en edificar toda su vida sobre este ideal supremo de amar a Dios por encima de todo.

QUÉ SIGNIFICA AMAR A DIOS

Muchos cristianos tenemos ideas equivocadas sobre esto y por eso no logramos encarnar el amor a Dios en nuestras vidas:

1. Una de esas ideas equivocadas consiste en creer que el amor a Dios es un asunto puramente emocional. Recordemos que “amar a Dios no es sentimiento, sino sometimiento a sus leyes y su voluntad”, por eso “amar es una decisión”.

2. Otra idea equivocada consiste en ver el amor a Dios como una obligación rígida y severa; una carga que se nos ha impuesto y que nos aplasta.

El Amor a Dios se expresa y se encarna en una relación personal y comprometida. Es una firme decisión por la que el hombre responde y se une a Dios, incluyendo las emociones humanas, pero sin depender de ellas. Es también un amor personal (Romanos 12:1).

MODOS PRÁCTICOS DE AMAR A DIOS

1. Oración Personal

La primera y más importante acción para crecer en el amor a Dios es la práctica regular de la oración personal. ORAR es comunicarnos con Dios: hablarle, escucharle y obedecerle. Mediante la oración podemos comenzar a experimentar a Dios en una forma nueva y personal; aprender a apreciar su poder, santidad y gloria.

2. Oración en Grupo

Los cristianos deben expresar también su amor a Dios a través de la oración comunitaria de la Iglesia (Efesios 2:21; 1 Pedro 2:5). El culto en comunidad une a los cristianos con otros para expresar el Amor a Dios por medio de la alabanza (Mateo 18:20; Juan 4:19-23).

Participar de los Sacramentos es la forma que la Iglesia Católica pone a nuestra disposición para expresar el amor a Dios.

3. Hermanos y Hermanas

Un cristiano puede también amar a Dios compartiendo sus necesidades, pensamientos, experiencias y dones con otros cristianos (Hechos 4:32).

4. La Sagrada Escritura

Leer la Biblia es una forma de escuchar a Dios. Debemos acercarnos a la Biblia con el deseo de aprender y conocer la mente de Dios; con el deseo de que el Espíritu Santo forme nuestra mente de acuerdo con las verdades del Reino.

5. El Dinero

Otra forma de amar a Dios es usando nuestros recursos económicos para servir a los intereses del Reino. Amar a Dios significa entregar todo en sus manos, incluyendo dinero y propiedad, porque la verdad es que TODO le pertenece a Él. Existen maneras concretas de usar nuestro dinero para servir al Reino de Dios, como son el diezmo y las ofrendas.

6. El Uso del Tiempo

Entregar nuestro tiempo y energía a Dios es otra forma práctica de amarlo. Una buena parte de ese tiempo debemos emplearlo en el servicio cristiano: en la atención y formación cristiana de nuestra propia familia, las obras de la Iglesia, extendiendo el Reino de Dios entre los hombres. La oración, la lectura bíblica y la evangelización deben ser una prioridad en el horario de un cristiano. Si un cristiano no se ha entregado a Dios en este aspecto, está descuidando una importante forma de amar a Dios.

7. Decisiones

La manera como una persona toma sus decisiones, revela cuáles son sus valores y prioridades. Si es independiente y centrado en sí mismo, preguntará: “¿Qué es lo que quiero hacer?”. Quien ha entregado su vida a Dios se preguntará: “¿Qué quiere Dios que yo haga?”.

EL ESPÍRITU SANTO Y LA PACIENCIA

¿Cómo puedo yo, en mi debilidad, amar a Dios como El se merece? Crecer en el amor a Dios es un proceso que abarca toda la vida. Un cristiano jamás podrá crecer en el amor a Dios por su propio esfuerzo. El crecimiento de ese amor depende fundamentalmente de nuestra apertura a la acción del Espíritu de Dios que habita en nosotros (1 Tesalonicenses 5:24).

(Reunión: 4 de mayo de 2017)


CITAS BÍBLICAS USADAS EN LA CHARLA

Deuteronomio 6:4-5, Mateo 13:44-46; Mateo 22:34-38; Lucas 10:25-28; Romanos 5:5; 1 Tesalonicenses 5:24; Filipenses 1:6; Salmos 27:4; Efesios 3:20-21; Efesios 2:21; 1 Pedro 2:5; Mateo 18:20; Juan 4:19-23; Hechos 4:32

 

Fuente: La Palabra de Dios (Ann Arbor, Michigan)