Dios nos habla, Dios te habla

“En muchas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a los padres por los profetas. En esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo” (Heb 1,1-2)

Dios no es un ser lejano, indiferente, mudo, frío. Al contrario: desde el primer comienzo de la creación y a lo largo de la historia, ha querido salir al encuentro de toda la humanidad para abrirnos su corazón y manifestarnos su gran misterio de amor. Con acciones y palabras, Dios dialoga con nosotros como amigos para invitarnos a entrar en su compañía. Llamamos revelación a esta comunicación gozosa por parte de Dios, de la que Jesús es el gran mensajero y la plenitud.

De esa gran revelación de Dios forma parte la Biblia, que fue puesta por escrito bajo la inspiración del Espíritu Santo. Por eso, en la Biblia podemos escuchar la voz misma de Dios y reconocer su presencia en la historia.

De ahí que la Biblia no sea un libro como los demás: la llamamos “Sagrada”, “Santa”, porque Dios es su autor. Con toda verdad, la Biblia es “Palabra de Dios”.

Y, a través de todas las palabras que aparecen en la Biblia, Dios nos comunica solo una Palabra: Jesucristo, que es la Palabra definitiva de Dios. Jesús es el “Verbo que se hizo carne y habitó entre nosotros” (Jn 1,14).

Preguntas

¿Qué características debe tener la buena comunicación?

¿Por qué decimos que la Biblia es “Palabra de Dios”?

¿Dónde sueles escuchar esta Palabra de Dios?

¿Conoces otros libros que hablan de Dios?

¿En qué crees que se diferencian de la Biblia?

Para saber más…

Exhortación apostólica Verbum Domini (“La palabra del Señor”), de Benedicto XVI (enlace aquí)

Inspiración y verdad de la Sagrada Escritura: documento de la Pontificia Comisión Bíblica (enlace aquí)

Palabras clave

Verbo, Jesucristo, Dios, amor, encarnación, historia de la salvación, palabra de Dios, revelación