Aprovecha el momento (11/2016)

Hay un único salmo de entre los 150 que se atribuye a Moisés: el salmo 90. Se trata de una oración en la que se reconoce la fragilidad humana ante la grandeza de un Dios eterno.

“Enséñanos a calcular nuestros años, para que adquiramos un corazón sensato.” (Salmo 90:12)

El hombre sabio o sensato es consciente de la brevedad de la vida y sabe que lo que haga con su vida determinará si vive con sensatez y sabiduría. Este texto bíblico es una invitación a aprender a administrar mejor el tiempo que se nos ha entregado para ir creciendo en sabiduría.

Todos necesitamos algo que oriente nuestra vida, un propósito por el que vivir y levantarnos cada mañana. De esta manera es como aprovechamos cada instante que vivimos, sabiendo que Dios tiene para nosotros siempre lo mejor (Jeremías 29:11).

Hay 3 rumbos posibles en la vida, 3 formas diferentes de enfrentar cada día:

  1. Una vida de reacción; cuando simplemente esperamos a que las cosas cambien o actuamos según las circunstancias externas
  2. Una vida de conformismo; es la predisposición mental de vivir amoldándonos a la mediocridad, sin hacer nada ni esperar nada
  3. Una vida de intencionalidad; se trata de actuar como si todo dependiera de mí, sabiendo que todo depende de Dios

Cuando vivimos una vida intencionada, dando siempre un paso al frente y haciendo que merezca la pena, descubrimos la gran aventura que es vivir para Dios y según sus propósitos.

¡Carpe diem! Aprovecha el momento, atrapa la vida y no la dejes pasar. Lo que tienes que hacer hazlo hoy porque mañana aún no ha llegado y no sabes si llegará. Hasta donde puedas, elige vivir lo mejor para el Señor en esta vida que pasa pronto, como preludio y preparación para la eternidad.

 (Reunión: 17 de noviembre de 2016)